
Lo leí este verano acompañando a mi hermana a tomar el sol y logró transportarme a otro mundo. Se me olvidó el sol, el agua, la gente... ¡Que bien escribe este Delibes! En este libro nos cuenta los últimos días de vida de una señora, desde el punto de vista de su marido. El encanto que pone en el relato es increible; le cogí un gran cariño al matrimonio protagonista. El estilo es muy sencillo y a la vez brillante. Lo recomiendo vivamente, pero leerlo con tranquilidad, saboreándolo. Por último, me gustaría hacer una mención al título, simplemente fabuloso.
A mi también me gusta Delibes, hace algunos años me lei El Camino, y 5 Horas con Mario, son geniales los dos. Si no los conoces te animo a hacerlo, te gustarán.
ResponderEliminarYo también he leido "El Camino" y me encantó, está en la lista de mis preferidos. Por ahora Delibes me ha dejado muy buen sabor de boca, y quiero seguir leyendo cosas suyas. Me anoto el otro que me dices, ¡gracias!
ResponderEliminarHey Hilario que majo es tu blog.
ResponderEliminarTe echaré un vistazo a menudo.
Gracias Mundi, el tuyo sí que está muy bien, de hecho voy a poner un enlace en mi blog
ResponderEliminarComparto lo que dices en tu blog.
ResponderEliminarUna novela sobre la felicidad que vivimos a veces sin darnos cuenta, que desprende belleza en cada frase, amarga y dulce a partes iguales, con una calidad que sólo el gran maestro Miguel Delibes podía conseguir.
Creo que tú has sabido expresarlo mejor que yo. Gracias por el comentario. Bienvenido Ismael
ResponderEliminarEse libro además de una preciosa historia de amor, es una carta de despedida del autor a su mujer (lo escribió tras la muerte de ella). Delibes es uno de mis escritores preferidos; cualquiera de sus títulos es altamente recomendable pero si tuviera que elegir solo uno (dificilísimo) sería La Hoja Roja (que precisamente leí en la colección de RTVE)
ResponderEliminarP.D: ya se que te gusta la brevedad pero cuando me pongo a hablar (o escribir) sobre libros la pasión me arrastra.
No te preocupes lammermoor, la brevedad sólo me la aplico a mi, tú tienes libertad absoluta de expresión.
ResponderEliminarMuchas gracias por tu aportación