En una granja, los animales deciden expulsar a su dueño humano, para formar un gobierno propio. Las buenas intenciones acaban en una tirania, donde los cerdos, los animales más inteligentes de la granja, someten a los demás a sus caprichos. La historia es una sátira del sistema comunista; de hecho, fue publicada a finales de la segunda guerra mundial. Al margen de eso, es una demostración de la corrupción que engendra el poder. El argumento es un poco previsible, dado que hoy en día conocemos perfectamente las mentiras que defendía el comunismo. Igualmente, me gustó la parábola, por su originalidad, y el ritmo que consigue mantener el autor.