Ridley Scott es uno de mis directores fijos. Alguien que ha dirigido películas como "Alien", "Blade Runner", "Gladiator" o "American gangster", ya me ha demostrado sobradamente que es un genio. En esta ocasión, acompañado por su actor feliche (Russell Crowe), nos trae una película, como siempre, muy bien ambientada. No tiene tanta acción como "Gladiator", pero sí más historia, mostrándonos, desde una perspectiva actual, la realidad de la edad media. Eso no quita que las escenas de acción estén muy bien conseguidas, y que el ritmo sea trepidante. Todo esto, unido a los golpes de humor, y al buen hacer de los actores, completan una película con mucho empaque.