La novela negra está de moda. Pero a todos los seguidores de Harry Hole , Kostas Jaritos , Charlie Bird Parker o Kurt Wallander , por citar a algunos, os digo que yo me quedo sin dudarlo con Philip Marlowe y Sam Spade. Este último, protagonista del libro que nos ocupa, describe su método de la siguiente forma: arrojar una barra de hierro dentro de una máquina en funcionamiento aunque las piezas al saltar puedan herir a la gente . Vaya, un tipo duro donde los haya, que no confía en nadie, y con un humor irónico que saca a relucir a la mínima oportunidad. El título de la novela se refiere a una estatuilla con forma de halcón, incrustada de piedras preciosas. Esta llega a San Francisco, donde una serie de delincuentes y una mújer fatal, como no podía ser de otra manera, siguen su pista, hasta que entra en juego nuestro sombrío detective. Una novela negra de primer nivel. Imprescindible para los amantes del género.