Delante de una película como esta sólo quiero aplaudir. Y os diré los motivos: porque es una película española de calidad, porque se atreve con una historia original, porque tiene una puesta en escena valiente, porque demuestra que lo que prima no son los medios -económicos- sino las ideas. Es verdad que el único actor es americano, pero comprendo los motivos comerciales. A propósito, Ryan Reynolds se supera a si mismo, ofreciéndonos la mejor interpretación de su carrera (aunque tampoco era muy difícil). Tampoco os quiero vender un peliculón, porque no lo es. De hecho, a mi las excesivas buenas críticas que tiene me influyeron negativamente. Hicieron que mis expectativas fueran altas, y al final de la película me quedara un regusto de insatisfacción.