Dos niños, hermanos huérfanos y judios, huyen de la persecución nazi sin ningún medio a su disposición. El autor es uno de los hermanos, porque la historia es real. Hay libros que logran tocarte muy fondo, este es uno de los que lo ha conseguido conmigo. La historia es sencillamente sobrecogedora. Sufres cada uno de los momentos de peligro como si estuvieras allí, con esos dos pobres niños desamparados. La reacción de los personajes ante la situación de los protagonistas es un estudio de la excelencia y la degradación del ser humano. No pude separarme del libro ni un momento durante los días que lo leí.