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Mostrando las entradas etiquetadas como Drama

Nikolái Gógol. "El capote"

Akaki Akákievich (¡menudo nombrecito! como para acordarse) es un funcionario ruso insignificante. Su única obsesión en conseguir el dinero suficiente para poder comprarse un capote en condiciones, que le proteja del frio invierno. Es un personaje al que se le puede aplicar perfectamente el dicho "a perro flaco todo son pulgas". Quizás por eso, por lástima, uno le acaba cogiendo cariño. Gógol me ha demostrado que el arte de escribir no tiene secretos para él. Narra este relato con una gracia y estilo del que muy pocos pueden presumir. Es mi debut con este autor, pero el buen sabor que me ha dejado hará que no tarde mucho en repetir con él.

Stefan Zweig. "Mendel el de los libros"

Ya se ve que el autor quería dejar muy claro que no se trataba de Mendel el de los guisantes, ese monje que fue un genio de la genética. Este Stefan es un crack incluso eligiendo títulos. Yo le llamo por su nombre de pila, porque ya le he cogido confianza . Sé que siente predilección por las historias llenas de nostalgia, con personajes que han sufrido mucho durante toda su vida, pero que a pesar de ello nunca han perdido su encanto. No son historias lacrimógenas para nada, así que no temais por eso. Además Stefan te hipnotiza con sus palabras, arrastrándote dulcemente por cada página de sus libros. Sin saber muy bien como, llegas al final, y sabes que has pasado unos ratos muy agradables. Hasta ahora sólo he leído cosas cortas suyas, pero estoy decidido a coger una de sus novelas más largas. ¿Alguna sugerencia?

Miguel Delibes. "Las ratas"

El maestro Delibes nos narra en esta novela la vida de un pequeño pueblo castellano. El protagonista es el Nini , un niño que vive con su padre, el Ratero (llamado así porque se dedica a cazar ratas), en una cueva a las afueras del pueblo. Para mi Delibes siempre será el autor de El camino , un libro que me encantó, y que incluso he leído más de una vez. Me informaron que el libro más parecido a ese del mismo autor era este, así que no me lo pensé dos veces y lo saqué de la biblioteca. Pero me he encontrado con una historia mucho más triste, a ratos muy difícil de seguir por el vocabulario rural que utiliza y sin la magia de aquella. Que se le va a hacer, otro Delibes será.

Fiodor Dostoyevski. "Crimen y castigo"

Después de mucho tiempo pensándomelo, he decidido darle otra oportunidad a la literatura rusa. He realizado pocas incursiones en esta literatura, pero las suficientes para comprobar que sus obras son siempre densas, por lo que siempre me han costado un poco. En este caso añadiré también los calificativos de psicológica y visceral, aunque también muy humana. El mejor resumen del argumento lo encontramos en el título. Pero, a pesar de que me encanta esa brevedad, os diré alguna cosa más de él. Raskolnikov es un estudiante que decide asesinar a una usurera. Una vez realizado el crimen, parece que todo ha salido bien y que no tendrá problemas con la justicia, pero sí con su propia conciencia. El tema de la influencia de la mente sobre el cuerpo siempre me ha atraido; en concreto lo que se entiende por "somatizar" (transformar inconscientemente una afección psíquica en orgánica), y aquí Dostoyevski lo trata de manera magistral. Es un clásico que, como casi todos, no defrauda.

Evelyn Waugh. "Retorno a Brideshead"

Dios es como un pescador, que tiene a cada alma cogida con un anzuelo y una caña invisibles, lo bastante largos como para dejarla caminar hasta el fin del mundo y hacerla regresar con un tirón del hilo. No se me ocurría como explicaros el argumento de este libro, que narra la historia de Charles Ryder y de la familia Flyte, a la cual conoce a través de su amigo Sebastian; así que os he escrito una frase casi literal del libro que refleja muy bien la idea general. Cuando te hablan demasiado bien de un libro, te creas unas expectativas muy grandes, que después muchas veces no se cumplen. Este no es uno de esos casos. Me habían dicho que la novela de Waugh era una auténtica obra maestra, y os aseguro que es completamente cierto. Es una historia que ilustra exceléntemente muchos aspectos de la condición humana. Ah! Y tiene uno de los mejores finales que he leído en mi vida. Había esperado a hoy, que es mi 29º cumpleaños, para hablaros de esta novela, que os recomiendo encarecidamente...

Francis Scott Fitzgerald. "El gran Gatsby"

Jay Gatsby es un hombre misterioso y tremendamente rico, al que le gusta dar grandes fiestas en su enorme mansión, a las que acude la mayor parte de la alta sociedad neoyorkina. Conocemos a Jay a través de los ojos de Nick Carraway, su nuevo vecino. Con el inicio de su amistad, se precipitarán una serie de acontecimientos inesperados. El autor, escritor que sabe lo que hace con su pluma, nos muestra una sociedad, que en la superficie parece perfecta, pero que está vacía por dentro. A mi, personalmente, consiguió transmitirme ese sentimiento, que me proporcionó cierta tristeza y pena al final del libro. Pero lejos de menospreciar por ello su obra, debo darle su justo mérito. Quizás deba aprender, como me dijo mi padre cuando le comenté esto, a poner menos el corazón en la lectura, y saber guardar una cierta distancia.

Dominique Lapierre. "La Ciudad de la Alegría"

Nos situamos en Calcuta, en los barrios más pobres de esta ciudad multicultural. Allí acompañamos a Hasari Pal, que mantiene a su familia tirando de un carrito, y también a Paul Lambert, sacerdote que lo ha dejado todo para convivir con los que no tienen nada. Aprendemos algunas costumbres de la cultura india y de la religión hindú. Contemplamos el sufrimiento de tanta gente, pero también su capacidad de sobreponerse ante la adversidad, así como de querer y de vivir con una sonrisa. Es un relato que nos hace entrever que el sufrimiento tiene un sentido y que muchas veces saca lo mejor de las personas. La historia es sobrecogedora, pero pasada la mitad del libro puede llegar a cansar. Es lo que a mi me ha pasado. Por muy bonita que sea la narración, cuando pierde la capacidad de sorpresa, deja de engancharte. Sólo me quedaba un tercio para terminar, pero me he visto saturado de tanto relato enternecedor, y la intriga por saber como termina ha desaparecido. Hasta entonces el autor habí...

Miguel Delibes. "El príncipe destronado"

Escribo esta reseña con un poco de pena. Pena porque este escritor español me encanta. Pero tengo que ser honrado y decir que esta novela suya no me gustó en absoluto. Me sorprende saber que es un libro tan recomendado a los niños en los colegios, porque yo me aburrí como una ostra. Y luego se quejan de que los crios no le cojan afición a la lectura. La historia trata del hijo pequeño de una familia numerosa, que ve como pierde su condición de benjamín, al nacer su hermano pequeño. El chaval cree que llamando la atención logrará que no lo "destronen". Por mi parte, consiguió que yo acabara aborreciéndolo. Tampoco me convencieron ninguno de los otros esquemáticos personajes. ¡Habiendo tan buena literatura juvenil!

Joseph Roth. "El busto del emperador"

En este relato, Roth trata el tema del derrumbe del imperio austro-húngaro, y lo que significó este hecho dentro de Europa. Nos lo hace a través del personaje de Morstin, un austriaco del año 1935, que está en el ocaso de su vida. El autor saca a la palestra con esta obra el tema de la creación de las fronteras; tanto geográficas, como culturales. La narración, muy buena por cierto, está cargada de melancolía, y nos obliga a reflexionar sobre un tema que sigue siendo muy actual. Ya que es un relato breve, no voy a ser yo menos, puesto que no hay mucho más que decir.

Santiago Herraiz. "Me queda Madrid"

Un chaval gallego llega a Madrid para estudiar en la universidad. Allí conocerá a su primer amor, se enfrentará a la crudeza de la vida y vivirá experiencias que le ayudarán a madurar. Este libro no se lee, se devora. Hay novelas que te obligan a no dejar de leer, pero esta lleva esa idea al extremo. Se dirige a adolescentes, aunque no creo que las ideas que quiere transmitir lleguen a su público. Resulta entretenido, para pasar un buen rato.

Sándor Márai. "El último encuentro"

He estado mucho tiempo pensando como hacer esta entrada. Cuando acabas un libro así, necesitas un tiempo para digerirlo bien. No sé como expresarlo, pero a veces tienes la sensación de estar leyendo algo con mucho contenido. Y este ha sido uno de esos casos. Márai aprovecha su elegante estilo para ofrecernos una novela que te ataca por debajo de la línea de flotación. El argumento trata de dos amigos, inseparables durante su juventud, que se han evitado durante cuatro décadas. La acción se situa en el momento en el que uno de ellos decide visitar al otro, para ajustar algunas cuentas pendientes. Su encuentro resulta ser apasionante. Contado de una manera magistral, toca temas como la amistad y el amor, y termina en un final que dice mucho más de lo que parece.

Randy Pausch. "La última lección"

Randy (el autor del libro) es un prestigioso profesor de realidad virtual, en una universidad estadounidense. Un día le diagnostican un cáncer, con un pronóstico de vida de menos de un año. Este libro surge de la última conferencia que dió, como despedida, en su universidad. Os estareis preguntando si os habeis equivocado de blog. Sí, ya lo sé, yo también me preguntaba algo parecido. Este no es mi estilo de libro. Pero me lo regalaron en mi último cumpleaños y decidí darle un voto de confianza. He de reconocer que me ha gustado más de lo que me esperaba. No sé si gracias a mis bajas expectativas o a la calidad real que tiene. El autor es una persona que me ha caído muy bien. Es capaz de contarnos su vida de una forma bastante original y divertida. Sus ideas sobre la felicidad no me han sorprendido, pero sí que ha sabido transmitirmelas con acierto. Da gusto llevarse sorpresas de este tipo. Me ha servido para quitarme algunos clichés.

Cormac McCarthy. "Todos los hermosos caballos"

Conocí a este autor hará cosa de un año, gracias a Ion . Con La Carretera me llevé una agradable sorpresa. Si que es verdad que me costó cogerle el truquillo, pero cuando lo hice disfruté como un enano. Me quedé con ganas de más, porque era un libro corto, y no había podido saborearlo del todo. Lo sugerí en el Club de Lectura , y salió elegido, pero después no lo leí. Tuve remordimientos de conciencia por mi actitud, así que se lo pedí a los Reyes Magos, que muy amablemente me lo trajeron. ¿Que puedo decir de esta novela? Ya muchos de vosotros la habeis destripado, así que me limitaré a deciros 2 cosas: - Es un libro de vaqueros, de caballos, de caminos llenos de polvo, de fuertes pasiones... Sé que me estoy volviendo difuso una vez más, pero si quereis saber más tendreis que leerlo. No os arrepentireis. - McCarthy me ha enamorado, con su estilo seco, que parece no decirte nada, pero con una historia de mucho calado. Seguro que repetiré con él.

Markus Zusak. "La ladrona de libros"

Desde el punto de vista de la "muerte" como narrador, nos encontramos con una cara menos habitual de la II Guerra Mundial. El libro es duro, estamos en plena guerra mundial, pero consigue arrancarte tiernas sonrisas. Liesel Meminger, una niña que es adoptada por una modesta familia (Hans y Rosa Hubermann) de Molching (Berlín), es la ladrona de libros. No sabe leer, pero su padre adoptivo, cariñosamente, le va enseñando. Ella tiene siempre presente dos cosas en su vida: esas lecturas con Hans, en el sótano de la casa de Himmelstrasse, y la prematura muerte de su hermano de seis años, en el tren que los conducía hacia una nueva vida. La novela es lenta. Narra el dia a dia de una familia alemana opuesta al regimen nazi, en medio de los bombardeos, la escasez de comida, los traslados de judios a campos de concentracion y demas avatares de la guerra. Liesel no pierde en ningun momento la inocencia de niña, que no comprende la diferencia entre judios y alemanes, ya que para ell...

Ernest Hemingway. "El viejo y el mar"

Aunque parezca mentira, en este libro no pasa casi nada. De hecho, lo voy a resumir en una sóla línea: es la lucha entre un viejo pescador y un gran pez espada, que se resiste a ser cazado. Pero con esto no quiero decir que sea malo o aburrido. Simplemente el ritmo es lento, y hay que leerlo con tranquilidad, dispuesto a disfrutar con el estilo, y no tanto con la historia en si. Me gustó, porque es distinto a todo lo que suelo leer, y tuve la suerte de cogerlo en un buen momento para poder saborearlo.

Stephen King. "Carrie"

Me gustan las películas de terror, pero apenas había explorado ese campo en la literatura. Una vez leí "Diez negritos" de la reina del suspense, pero era más de misterio que de miedo. Visitando el blog de mi amiga Eva descubrí esta novela, calificada como terrorífica. Stephen King aún no había debutado en mi librografía, así que decidí darle una oportunidad. El libro es corto e intenso, pero de terror, nada de nada, y explicaré porque. Resulta que la protagonista es la que origina muertes y destrucción. Pero te cuenta su historia, el porque lo hizo; y antes de que se pusiera en plan mala, yo ya le había cogido cariño, y me daba pena. Tenerle miedo a alguien que te da pena, y del que te compareces, es mas bien complicado. Así pues, el libro me gustó mucho, pero no conseguí descubrir ese miedo que esperaba. Es curioso e interesante el estilo de narración del autor, ya que le da más realismo a la historia. Lo aconsejo, pero aviso que no suelo ser asustadizo, y puede que a algui...

Raymond Carver. "Tres rosas amarillas"

No soy un amante de los relatos breves, pero hice una excepción con este autor, tan conocido por esta faceta. La verdad es que me gustó la experiencia, me descubrió otro estilo nada desdeñable. Es entretenido sentarte a leer una historia corta, y no un capítulo de un inmenso libro. Como últimamente estoy loco por los autores americanos, de la corriente llamada "realismo duro", disfruté de lo lindo con su escritura directa, cortante y seca. Si que es verdad que las temáticas eran también bastante durillas, por lo que no aconsejo leerlo cuando uno está de bajón. Los personajes son seres existencialistas, asqueados con la rutina de sus vidas, y que no saben por que camino tirar. Quizás, tal y como lo he dicho, parece que es demasiado triste; pero es un interesante paseo por las zonas más oscuras, pero no por ello poco habituales, de nuestra realidad.

J.D. Salinger. "El guardián entre el centeno"

Me gustó este libro, de verdad. Es un libro escrito con el estómago. Me daba la sensación de estar charlando con el autor en cualquier sitio. No quiere ser pretencioso, ni falso. Escribe como le sale, sin importarle el lector. No sobra ni una mísera coma o adjetivo. Va al grano. Por eso se le llama a esta forma de escribir "realismo duro". Es como cuando lees un libro para niños. No se detiene mucho en las descripciones, ni en lo que sienten los personajes, ni emplea recursos literarios complejos. No es que el libro carezca de profundidad (nada más alejado de la realidad). Pero esas divagaciones se las deja al lector, para que las haga por su cuenta. El argumento en sí no importa. Aunque, si quereis saberlo, os dejo un enlace al blog de mi amiga Ale . De hecho, no he sabido catalogarlo dentro de ninguna temática en especial.

John Boyne. "El niño con el pijama de rayas"

Este es un libro que casi no necesita presentación, porque el éxito que ha tenido es llamativo. De hecho, os voy a poner enlaces a otros blogs, donde lo han reseñado muy bien. Son los de Carmina , Eva y Teresa . Con esas tres opiniones os podreis hacer una idea de por donde van los tiros, en el caso (improbable) de que no lo hayais leído. Lo único que a mi me gustaría añadir, es que me ha parecido un libro que tira mucho por lo sentimental. El chaval me parece demasiado ingenuo, vale que es un niño, pero tampoco es para tanto. Algunas situaciones son -tal vez- un poco forzadas e irreales. Pero he de reconocer que me ha gustado, aunque tampoco para tirar cohetes.

Torcuato Luca de Tena. "Embajador en el infierno"

Este libro fabuloso nos cuenta las memorias del Capitán Palacios, miembro de la División Azul, durante su cautiverio en la URSS. Es víctima de torturas y humillaciones, que aguanta con valentía y dignidad. Después de leer este libro dan ganas de quitarse el sombrero delante de una persona de tanta valía. Ójala yo tuviera el honor y la capacidad de sufrimiento de este soldado, que hace pública su condición de cristiano, prisionero en la Rusia comunista. Descubres que los rusos no tenían nada que envidiar de la crueldad nazi. Una historia con la que disfrutas, a pesar de lo que le hacen al protagonista, porque él sabe llevarlo como nadie. Yo me sentí orgulloso de ser español, y eso que no me considero fascista, ni nada parecido.