Viktor Frankl es un psiquiatra autriaco que comienza las charlas con sus pacientes con la siguiente pregunta: ¿usted porque no se suicida? Me gustó este tipo, al que descubrí leyendo esta semblanza, sobre sus años en un campo de concentración. La historia es real y no tiene ningún desperdicio, aunque no descubres nada nuevo sobre la crueldad nazi. El protagonista es el fundador de la logoterapia, una terapia que propone la busqueda del sentido de la vida, esencial para la recuperación del paciente. Son muy interesantes las reflexiones que hace sobre su encarcelamiento externo, sabiendo que su libertad interior permanece intacta. Un libro muy bonito, que te eleva el espíritu.